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George Sand: Homenaje a una mujer de vanguardia

¿George Sand? ¿Quién fue el epónimo de la privada y exclusiva urbanización de villas de lujo cerca de Valldemossa? Para evitar confusiones: no era un hombre, sino Amandine Aurore Lucile Dupin de Francueil, una carismática y progresista parisina, que no sólo utilizaba un pseudónimo masculino, sino que adoptaba una actitud masculina en su día a día. El círculo de intelectuales y artistas del que formaba parte, entre los que se incluían Honoré de Balzac, Alexandre Dumas, el pintor Delacroix o el compositor Franz Liszt, le profesaban una gran admiración.

La escritora francesa vivió desde 1804 a 1876 y sus inclinaciones feministas y socialistas se reflejaron en su obra, una clara protesta contra la estrictas limitaciones del papel de la mujer en el matrimonio. Otra de sus inquietudes patente en su creación literaria era la lucha por la justicia, la igualdad y el bien común. Aunque social y políticamente comprometida, su producción literaria le proporcionó los ingresos necesarios para vivir holgadamente.

Pero, ¿qué es lo que condujo a una personalidad de ese calibre, miembro de círculos intelectuales y una mujer avanzada para su tiempo como ella, a residir en el oeste de Mallorca, en un pueblo escondido en la Sierra de Tramuntana? En 1838, George Sand y sus dos hijos fruto de un matrimonio fallido con un noble francés se trasladaron a la Tramuntana para que trataran a su hijo Maurice del reuma que padecía. Por aquel entonces la escritora tenía una aventura con Frédéric Chopin. El compositor, que sufría tuberculosis, se unió a la familia con la esperanza de encontrar también una curación.

Después de una primera estancia en Establiments, esta moderna familia encontró alojamiento en la cartuja de Valldemossa. No obstante, para Chopin su estancia en Mallorca se convirtió en un suplicio, ya que contrajo neumonía y su salud fue empeorando. A pesar de ello se inspiró en la belleza del paisaje y en la tranquilidad de la isla para crear algunas de sus maravillosas piezas, como por ejemplo el preludio La gota de lluvia. También George Sand se dejó seducir por la isla y escribió Un invierno en Mallorca (Un Hiver à Majorque). A pesar de que amaba el mar y la pareja quedó prendada del romanticismo del lugar, sus escritos sobre Mallorca reflejan también su consternación por la actitud de la gente hacia la pareja, a quienes muchos consideraban bohemios. Tras 98 días de estancia en la isla, la familia regresó a Francia en primavera. En la actualidad los mallorquines brindan una calurosa acogida a todos los visitantes y residentes procedentes de todo el mundo. La Cartuja de Valldemossa realiza frecuentes homenajes a George Sand y Chopin, no sólo a través de su museo, sino también al festival anual de música que supone el colofón a la temporada de música clásica de Mallorca.

George Sand, escritora de bestsellers, peculiar por sus atuendos masculinos y creadora del primer cuaderno de viaje completo de Mallorca, es muy admirada en la isla, hasta tal punto que Valldemossa ha utilizado su pseudónimo para dar nombre a una de las zonas más espectaculares de la costa de Mallorca. En “George Sand” se localizan algunas villas de lujo con excelentes vistas y la comodidad en su máxima expresión.

La Tramuntana invita a los afortunados que tienen ocasión de visitar Mallorca hoy en día a disfrutar de una noche en un cómodo sofá con un buen vaso de vino tinto de Binissalem o Banyalbufar, escuchando el crepitar del fuego y los Preludios de Chopin.

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